Como consultora de comunicación, es nuestra responsabilidad estar al día de los cambios que se producen y, sobre todo, conocer las herramientas que tenemos a nuestra disposición para influir en ella.
En los últimos años, la opinión pública ha experimentado cambios significativos que están transformando la forma en que se comunican las ideas y se toman decisiones. La inmediatez de la información es un factor primordial que está modificando la forma en que se construyen las opiniones. Según la plataforma de educación online ED Team, en solo un minuto en Internet se envían más de 200 millones de correos electrónicos, se publican casi 1 millón de stories en Instagram, se suben más de 500 horas de vídeo en Youtube y se visualizan más de 2 millones de transmisiones en Twitch. Por esta razón, captar la atención de la sociedad se convierte en un reto de gran calibre para nosotros.
En este contexto, nuestra consultora tiene una responsabilidad clave en el desarrollo de las estrategias de comunicación de los partidos políticos, empresas u ONGs. Debemos ser capaces de detectar los cambios en la opinión pública y de adaptarnos a ellos, para poder diseñar estrategias que sean efectivas y que permitan a nuestros clientes influir en ella.
Esta tarea no es fácil, puesto que John Stuart Mill en su tiempo ya defendió la posición que cuando una creencia o doctrina es hereditaria y se recibe de forma pasiva, se convierte en costumbre y el individuo no hace un juicio crítico o racional. Para ello, contamos con una serie de herramientas que nos permiten analizar y comprender la opinión pública en tiempo real. Las redes sociales son un excelente ejemplo de ello. A través de ellas, podemos monitorizar los temas que están siendo tendencia en cada momento, conocer los debates que se están produciendo y, sobre todo, identificar las emociones que están generando las distintas noticias y mensajes.
Robert Jervis, politólogo norteamericano, en su teoría de la ‘búsqueda del borracho’, defendía la importancia de la memorabilidad a través de las percepciones, metaforizadas en este caso en una farola que lo ilumina en su búsqueda de alguna respuesta. Con esto queremos explicar que tienes que ser recordado, a partir de una buena técnica comunicativa. En caso contrario, no existes.
Por otro lado, a través de las encuestas y estudios de opinión, podemos conocer la percepción que tienen los ciudadanos sobre distintos temas, identificar las preocupaciones que más les afectan y conocer sus expectativas respecto a los políticos y las instituciones.
Además, también debemos ser capaces de identificar los canales de comunicación más efectivos para llegar a los ciudadanos. Las redes sociales, los medios de comunicación tradicionales, los eventos públicos y los actos electorales son algunos de los canales que podemos utilizar para difundir nuestros mensajes y para conectar con ellos. Aquí podemos incluir también la teoría del 20%, la cual hace referencia a que la capacidad de los individuos para recordar a alguien aumenta un 20% si se produce un contacto físico. En definitiva, la opinión pública está en constante evolución y es nuestra responsabilidad estar al día de los cambios que se producen en este ámbito.

